La etiqueta es el elemento principal de información sobre la calidad de los neumáticos. Ayuda a conocer características importantes como el consumo, la adherencia a la carretera o el ruido. Desde 2012, todos los vehículos de la Unión Europea están obligados a llevarla.

Estos días se ha conocido que la entrada en vigor de una nueva etiqueta de los neumáticos tendrá lugar en mayo de 2021. A finales del año pasado, los fabricantes de neumáticos participaron de manera activa junto con el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea para implementar una nueva etiqueta de los neumáticos: más fácil de comprender y que incluye novedades e información complementaria respecto a la actual.

La eficiencia de los neumáticos, el grado de adherencia en caso de superficies mojadas y el ruido externo contarán con nuevos parámetros de medición. De este modo, si anteriormente las escalas iban de la A a la G, pasarán ahora a ser de la A a la E, en función de la mejor o peor evaluación de nuestros neumáticos (de mayor a menor calidad).

Las características de los neumáticos en caso de nieve y hielo también se analizarán. Por tanto, el icono mostrará si un neumático ha superado las pruebas de adherencias en estas condiciones.

Uno de los principales objetivos establecidos por la Unión Europea (UE) es la reducción de la contaminación. Entre las novedades de la etiqueta, pendientes aún de que se desarrollen las normativas ISO correspondientes, estará la información sobre la abrasión, que permitirá conocer la cantidad de microplásticos y partículas contaminantes que se liberan, y también la vida útil en kilómetros del neumático. Las nuevas etiquetas permitirán a los consumidores de la UE distinguir los modelos más eficientes en cuanto al consumo de combustible y las emisiones.

Según las estimaciones del Servicio de Estudios de la Unión Europea (EPRS), la puesta en marcha de las nuevas etiquetas supondrá la reducción de 10 millones de toneladas en emisiones de CO2. Además, el menor consumo de combustible ahorrará a los consumidores hasta 2800 millones de euros anuales.

Base de datos

Los neumáticos tendrán que estar registrados en una base de datos accesible para todos los talleres donde se vendan llantas y neumáticos. Además, llegará a lugares hasta ahora insospechados porque estará en Internet e incluirá un código QR.

Esta información ayudará a los conductores a conocer de primera mano los vehículos de consumo más eficientes y concienciarlos en uno de los principales objetivos de la Unión Europea (UE): la reducción de las emisiones. Además, permitirá saber de antemano la seguridad de los neumáticos por el agarre al pavimento sobre superficie mojada.

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