Cuando hablamos en genérico de los neumáticos y su normativa, de sus tipos o de sus cuidados, por norma general nos solemos referir a los que usan los automóviles. Pero, como sabemos, existen otros muchos tipos de vehículos que, a su vez, precisan de clases de cubiertas con características propias. Es el caso de los destinados al transporte de mercancías, en concreto, de los camiones.

Normativa de neumáticos en vehículos pesados

Un camión, debido principalmente a sus dimensiones y a su peso, resulta extremadamente peligroso en caso de pérdida de control. La inercia generada por su propio peso puede convertirlo en un arma imparable

Esta situación requiere un mayor control, por lo que existe una normativa específica que regula su uso en este tipo de vehículos en cuanto a:

Montaje de neumáticos nuevos: a la hora de sustituir las cubiertas por unas nuevas, éstas deben de ser iguales en el mismo eje: misma marca y modelo, mismas dimensiones, misma estructura y mismos códigos de velocidad y carga.

Montaje de neumáticos recauchutados: en este caso, es importante tener en cuenta todo lo anterior, pero, además, que la marca recauchutadora de la que procedan sea la misma. Además, en un mismo eje no se pueden mezclar ruedas nuevas y recauchutadas.

Profundidad del dibujo: a diferencia de las ruedas de los turismos (la profundidad mínima es de 1,6 mm), en los camiones no existe en estos momentos una profundidad mínima. Únicamente existe una recomendación a este respecto: la diferencia de profundidad entre gomas del mismo eje no debe superar los 5 mm. Eso sí, en caso de aparecer deformaciones, grietas, roturas o similar, obviamente, el neumático debe de ser reemplazado.

Neumáticos de camión: diferentes tipos

Del mismo modo que ocurre con otros vehículos, un camión también tiene diferentes usos, lo cual influirá de manera determinante en el tipo de cubierta que utilicen: largas distancias, recorridos urbanos, transporte de mercancías en obras… Es decir, sus características y dimensiones variarán en función del uso que reciban. Dentro de esta clasificación, encontramos:

– Neumáticos de larga distancia o autopistas.

– Neumáticos para distancias largas y cortas.

– Neumáticos mixtos de mayor resistencia: para carretera y para obras y canteras.

– Neumáticos adaptados para uso exclusivo fuera del asfalto.

– Neumáticos para recorridos urbanos.

Pero también influye el lugar donde estos se vayan a colocar: por ejemplo, debemos utilizar unos específicos en función de si van en el eje directriz o en el remolque, ya que los esfuerzos que soportan no son los mismos. Por tanto, en función del lugar en el que deban montarse, distinguimos:

–       Denominación “F”: ubicado en el eje directriz.

–       Denominación “D”: ubicado en el eje motriz.

–       Denominación “T”: ubicado en el remolque.

–       Denominación “Z”: puede estar colocado en cualquier eje.

Vida del neumático: reesculturado y recauchutado

Por último, su vida útil: es un factor difícil de intuir debido a la cantidad de factores que intervienen (kilometraje, tipo de conducción, condiciones metereológicas…). Sin embargo, en general se recomienda, o bien revisarlos como mínimo una vez al año a partir de los 5 años de uso, o bien, a los 8 años desde su fabricación.

En camiones no existe una profundidad mínima legal, únicamente se debe comprobar que la rueda no presenta grietas, deformaciones, roturas o que no está sufriendo un desgaste irregular.

Pero, además, podemos alargar su vida en carretera hasta 2,5 veces. Existen dos posibilidades: el reesculturarado o el recauchutado.

–       Reesculturado: consiste en reproducir los canales de la banda de rodadura cuando su profundidad se encuentra entre los 2 y los 4 mm.

 

–       Recauchutado: consiste en eliminar la banda de rodadura existente, de tal forma que quede totalmente liso, para a continuación realizar un nuevo dibujo mediante un proceso de vulcanización.

Ambos procesos podrán realizarse únicamente en dos ocasiones sobre un mismo neumático como máximo.

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