Hace ya tiempo que reciclar se ha convertido en algo más que una moda efímera propia de una serie de personas muy concienciadas. Ya forma parte integrante de nuestras vidas. Sigue habiendo quien no ha asumido la necesidad de este proceso para la sostenibilidad del planeta, pero lo cierto es que el reciclaje está mucho más presente en nuestros días que en épocas pasados. En esta línea, uno de los reciclajes fundamentales que forman parte de nuestra realidad es el de los propios neumáticos.

A la hora de reciclar los neumáticos de nuestro vehículo, deberemos cumplir un proceso que nos oriente sobre cómo actuar:

  1. En primer lugar, el conductor deberá conocer el estado de sus neumáticos. Una visita al taller puede ser lo más adecuado para saber si un neumático sigue en buen estado de uso o no. Las empresas especializadas en su reciclaje se encargan de recoger los neumáticos gastados y trasladarlos al lugar donde pasarán a ser reciclados.
  2. A continuación, se clasifican los neumáticos en función de su tipología, características y tamaño agrupándose en función de su nivel de desgaste, de su naturaleza (moto, coche, camión…) y de su procedencia.
  3. Una vez realizados estos pasos, los materiales que conformaban el neumático ya están listos para su nueva vida. Así, en función del uso que queramos darle, podremos obtener diferentes materiales a partir de ellos, como por ejemplo caucho, acero o textiles.

Una de las cosas más desconocidas tal vez para muchos es que el uso que se le puede dar a un neumático en su “segunda vida” es muy variado. Pueden servir de nuevo para la carretera, pero también pueden ser utilizados para otras funciones tales como el calzado, campos de fútbol o, incluso, para parques infantiles o alfombras. Otro de sus usos lo encontramos en las carreras de coches, en donde los neumáticos sirven para amortiguar el choque cuando un piloto se sale de la pista.

Hay plantas que se dedican expresamente a realizar esta labor durante todo el año. Es importante resaltar este hecho ya que, desde el año 2006, es obligatorio que los diferentes productores de neumáticos se aseguren de que el 100% de los neumáticos que distribuyen se reciclan y gestionan para darles una nueva vida. De esta forma, los fabricantes cumplen con su compromiso de sostenibilidad y respeto del medio ambiente.

Según los últimos datos públicos, SIGNUS, el sistema integrado de gestión impulsado por los principales fabricantes, gestionó en 2017 más de 186.000 toneladas de NFU en España. De ellas, 22.400 se destinaron a la preparación para la reutilización, 94.500 se separaron en sus componentes, 66.700 se utilizaron en el co-procesado de fabricación de cemento, 2.695 para la generación de energía eléctrica y 99 toneladas, para otros usos. Este aumento del ciclo de vida tiene igualmente un factor también importante: el aumento del valor del neumático. Lo que se conoce como “economía circular”, provoca un efecto positivo en la sociedad, generando nuevas riquezas.

En definitiva, el reciclaje es algo más que una simple etiqueta que “vende” en nuestros días, y debemos tratarlo como un fenómeno fundamental para el grueso de nuestra sociedad.

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