Etiqueta del Neumatico¿Te has parado a pensar alguna vez en el etiquetado de los neumáticos que lleva tu coche? Es más que probable que no, aunque contiene información importante para tu seguridad, el medio ambiente y tus derechos como consumidor. Por eso, esta guía pretende ayudarte a entenderla y facilitarte la tarea de elegir unos nuevos neumáticos la próxima vez que tengas que sustituirlos.

La etiqueta europea sobre neumáticos es obligatoria desde el 1 de noviembre de 2012 en todas las ruedas que se venden en territorio de los veintisiete países miembro de la Unión Europea. En el fondo, dicha etiqueta no es más que un sistema estandarizado, similar a la etiqueta energética de los electrodomésticos, que incluye información completa y especificaciones claras sobre, básicamente, tres aspectos: los niveles de eficiencia de un neumático en el consumo energético -de combustible- del vehículo; la adherencia sobre suelo mojado y, por último, el ruido exterior que produce. Es, en definitiva, una herramienta que contribuye a la mejora de la seguridad vial, el medio ambiente, y que genera transparencia al ofrecer de forma clara la información de los fabricantes de neumáticos a los automovilistas y los profesionales de los talleres mecánicos.

La etiqueta del neumático ofrece información sobre los tres aspectos fundamentales del neumático ya señalados (ahorro de combustible, agarre en mojado y ruido), ayudando al consumidor a reconocer y ver la diferencia entre neumáticos de mejor y peor calidad en el momento en que tenga que decidir cuáles comprar.

El etiquetado de neumáticos se aplica a las cubiertas de 4×4, turismo, camioneta, camión y autobús. Y quedan exentos de la etiqueta estandarizada los neumáticos recauchutados, los neumáticos con clavos o los de competición, entre otros.

¿En qué criterios se basa la etiqueta del neumático?

Gracias al etiquetado de las cubiertas, cada vez más consumidores son conscientes de la equivalencia de los neumáticos y que no todos presentan el mismo perfil de rendimiento. Además, proporciona seguridad al comprar neumáticos y aporta mayor conocimiento sobre la homologación de las cubiertas, el rendimiento que presentan y ayuda a elegir las ruedas que aporten un mayor ahorro de combustible y un mejor rendimiento del neumático.

Los criterios que se destacan en el etiquetado de neumáticos europeo son los siguientes:

  1. La resistencia a la rodadura o al rodamiento, que afecta directamente al consumo de carburante y las emisiones de CO2.
  2. La adherencia en superficie mojada o la distancia de frenado sobre suelo mojado, que influye claramente en la seguridad.
  3. Las ondas de ruido de la rodadura del neumático, que aumenta la contaminación acústica.

Etiqueta del neumático¿Qué es la resistencia al rodamiento?

La resistencia al rodamiento es la fuerza que opone la rotación del neumático. Al contrario de lo que ocurre con una bola de vidrio que rueda sobre una placa de mármol, los neumáticos requieren un grado de flexibilidad para asegurar el confort y el agarre.
Esta flexibilidad conlleva la deformación del área del neumático en contacto con el pavimento. Con cada revolución de la rueda, el neumático se deforma, debido al peso del vehículo. Esta deformación repetida consume mucha energía: al menos el 20% del combustible necesario para el desplazamiento, en el caso de un vehículo de pasajeros (¡1 depósito lleno de combustible cada 5!).

¿Tiene la resistencia al rodamiento efectos sobre el consumo?

Sí. Cuanto mayor es la resistencia al rodaje, más energía consume el neumático para girar. Entre un neumático de clase “A” y uno de clase “G” puede haber una diferencia de consumo del 7,5%. Lo que representa un ahorro de 50 litros cada 10 000 kilómetros en un coche que consuma 7 l/100 Km.

¿Qué significan las letras A-G cuando se trata de resistencia al rodamiento?

“A” es la mejor clase y “G” la peor. Entre un neumático de clase “A” y uno de clase “G”, hay una diferencia del 7,5% de consumo de combustible, y por tanto de partículas de CO2 emitidas al medio ambiente.
Para medir la resistencia al rodamiento los neumáticos se prueban en vehículos colocados sobre máquinas con tambor de rodamiento homologadas. La resistencia al rodamiento se mide en kilogramos por tonelada (Kg/t).

Cuando se trata de resistencia al rodamiento, ¿Existe una clase tope por debajo de la cual no deberíamos comprar un neumático?
La seguridad no se tiene en cuenta. Cada uno debe escoger en función del precio y de otros criterios. Con independencia del neumático seleccionado, para ahorrar combustible, el vehículo debe revisarse periódicamente. Y debe hacerse tanto en lo que es puro y duro neumático (la presión, que puede hacer variar el consumo en un 6%; el inflado con nitrógeno, que contribuye a limitar las pérdidas de presión y a aumentar la periodicidad de la revisión -cada 3 meses-, y la alineación), como en lo relativo al motor (para maximizar la eficiencia energética, se requieren una lubricación correcta -cambio periódico de aceite-, unos filtros limpios -filtros de aire y aceite- y unas bujías en buen estado; en general, habrá un aumento o reducción del 4% del consumo).

¿Qué es el agarre sobre mojado?

La distancia necesaria para pasar de 60 Km/h a 20 Km/h medida en línea recta en una carretera mojada (con una altura variable de agua entre 0,5 y 2 mm).
De entre los 3 criterios considerados por el sistema de etiquetado, el agarre sobre mojado es el que tiene un impacto directo sobre la seguridad. Por lo tanto, es muy importante. Pero cuidado, con independencia de la clase del neumático que elijamos, el agarre y la calidad de frenado dependen también de la presión del neumático, del estado de los discos de freno, del nivel y calidad del líquido de frenos y del estado de los amortiguadores. No hay que olvidarse de revisar o hacer que los revise el taller periódicamente.

En términos de agarre sobre mojado, ¿cuál es la diferencia entre un neumático para coche de clase “A” y otro de clase “G”?
No habrá neumáticos para coche con clasificación “G” en términos de agarre sobre mojado. El sistema de clasificación se basa en variaciones sobre un índice (de 1,55 a 1,09). Por debajo de 1,09 todos los neumáticos se clasifican con la letra “F”, que es donde termina la clasificación. Entre un neumático de clase “A” y un neumático para coche de clase “F” hay un 30% de diferencia de distancia de frenado (¡más de 18 metros a 80 Km/h!).

¿Cómo se mide el agarre sobre mojado?

Se mide la distancia necesaria para pasar de 80 Km/h a 20 Km/h en una carretera cubierta con una película de agua de entre 0,5 y 1,5 mm de altura. De acuerdo con los resultados obtenidos, se asigna un índice a los neumáticos. Los índices varían entre 1,09 y 1,55.
Los neumáticos con un índice igual o superior a 1,55 se clasifican con la letra “A” (la mejor clase).
Los neumáticos con un índice igual o inferior a 1,09 se clasifican con la letra “F” (la peor clase).

¿Por qué no se tienen en cuenta el agarre en seco y durante el frenado?

El sistema de etiquetado de neumáticos no puede considerar todos los factores. Sin embargo, ofrece un primer nivel de información. Es cierto que existen otros criterios que deben tenerse en cuenta a la hora de tomar la decisión acertada, con respecto al uso del vehículo y al tipo de desplazamiento.

¿Qué es el ruido exterior de rodadura?

Un vehículo genera una cierta cantidad de ruido que se percibe “fuera del vehículo”. Por debajo de 50 Km/h, se trata principalmente del ruido del motor. Por encima de 50 Km/h, es el ruido de rodadura procedente de los neumáticos lo que más se oye. Por lo tanto, al reducir el “ruido exterior” de los neumáticos, se reduce la contaminación acústica de los desplazamientos por carretera.

En cualquier caso, el sistema de escape debe revisarse periódicamente. Este es también una importante fuente de contaminación acústica.
La presión de inflado de los neumáticos también afecta al ruido de rodadura de estos. No olvide comprobarla periódicamente.

El ruido de los neumáticos se mide para combatir la contaminación acústica. El etiquetado de los neumáticos informa sobre el nivel de ruido generado fuera de un vehículo a 80 Km/h. Como decimos, por encima de 50 Km/h, el ruido de rodadura de los neumáticos supera al del motor.

El ruido exterior de los neumáticos se mide con un vehículo equipado circulando en un determinado tipo de vía. A 80 Km/h, se apaga el motor y se mide el ruido hecho por las ruedas “marchando a la deriva” mientras el vehículo pasa por delante de unos micrófonos.

El ruido exterior se expresa con el número de decibelios generado. Atención: una diferencia de 3 decibelios equivale al doble de nivel de ruido.
En este sentido, los altavoces con las ondas negras indican la calificación del nivel de ruido con respecto a la normativa actual y a la normativa que se aplicará en 2016:

  • 3 ondas negras: cumple con la actual normativa europea, aunque es demasiado ruidoso para la normativa de noviembre de 2016.
  • 2 ondas negras: cumple con la actual normativa europea y con la normativa de 2016.
  • 1 onda negra: excelente nivel de ruido, no solo conforme a la normativa actual sino 3 decibelios (como mínimo) por debajo del máximo autorizado en 2016.

Para hacernos una idea, 70 decibelios (70 dB), por ejemplo, corresponden al sonido de un teléfono fijo, por ejemplo, y 75 decibelios (75 dB) al ruido de un aspirador. Los decibelios son una unidad de medida peculiar: cada 3 decibelios, el nivel de ruido se duplica.

Neumáticos

La Comisión de Fabricantes de Neumáticos del Consorcio del Caucho ha participado activamente en la difusión de los valores del etiquetado europeo de los neumáticos.

¿Cómo uso la etiqueta del neumático?

La etiqueta es un excelente punto de partida. Sin embargo, hay que completar su información, sobre todo en lo que respecta a la duración, y considerar las particularidades de sus desplazamientos y de su vehículo.

¿Cómo puedo estar seguro de tomar la decisión correcta?

Además de los tres criterios que aparecen en la etiqueta, deberá considerar la duración (que puede ser doble de una marca a otra) y tener en cuenta el tipo de desplazamientos más frecuentes, el tipo de vehículo y el estilo de conducción. No dude en acudir a un profesional si necesita consejo.
Respecto a los criterios que no se han seleccionado en este nuevo sistema de clasificación y que también podrían tenerse en cuenta, los más importantes son: la duración, el agarre en seco, la sujeción a la carretera en curvas mojadas o en condiciones invernales, cuya importancia puede variar según el tipo de vehículo y desplazamiento.